El aumento de la ingesta proteica, va acompañado de un aumento de triptófano circulante y este, a su vez, eleva los niveles séricos de Serotonina.


Dr.Cervantes

Artículo escrito por el Dr. Miguel Cervantes.

Director Médico de CervanteSthetic

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El apetito es una sensación instintiva que nos impulsa a la ingesta de alimentos.La primera vez que comemos un alimento que nos resulta placentero, se libera cierta cantidad de Dopamina, de tal modo que, posteriormente, cuando recibimos sensaciones olfatorias o visuales de dicho alimento, existe la  liberación anticipatoria de Dopamina y previa a la ingesta.


El hecho es que, este mecanismo, funciona de forma similar a las drogas de abuso (nicotina, cocaína y opioides, entre otras).

En los centros hipotalámicos cerebrales, existen dos tipos de receptores neuronales que regulan el apetito.
Unos en forma de estímulo del mismo, son los receptores que producen el NPY (Neuropéptido Y) , aumentando la sensación de hambre e inhibiendo el gasto de calorías en forma de disminuir la actividad física.

Otros en forma de “freno”, son los receptores de melanocortina (produciendo una gran disminución del apetito) y, en consecuencia, disminuyendo su ingesta.Este funcionamiento, que en su base puede parecer simple, es extremadamente complejo por el hecho de que en el mecanismo de apetito y saciedad intervienen otras muchas sustancias y hormonas como la insulina, la leptina, la hormona ghrelin (secretada por el estómago), el péptido YY3-36, etc.

Durante la actividad física, el cerebro segrega endorfinas (polipéptidos), es un hecho indiscutible, elevando el umbral del dolor y disminuyendo la sensación de fatiga.Las alfa, beta y gamma endorfinas provienen, todas ellas, de un precursor común, la proopiomelanocortina.

dieta-proteinada-y-endorfinas

Los niveles sanguíneos de Serotonina están íntimamente relacionados con la dieta. La Serotonina tiene como precursor el Triptófano. Este aminoácido es esencial y nuestro organismo es incapaz de obtenerlo de otro modo que no sea por la ingesta de alimentos con elevado contenido proteico.
Aquí es donde dieta proteinada, endorfinas y sensación de saciedad y bienestar, se imbrincan e interrelacionan.

El aumento de la ingesta proteica, va acompañado de un aumento de triptófano circulante y este, a su vez, eleva los niveles séricos de Serotonina (la hormona del bienestar).Este hecho explica, entre otros, que en la anorexia y en la bulimia encontremos niveles elevados de Serotonina.
Las dietas proteinadas nos hacen disminuir de peso, disminuyendo la sensación de apetito y  mejorando la sensación de bienestar (endorfinas).

Aumentando la ingesta de proteínas, no sólo elevamos la Serotonina, sino que aumentamos la síntesis de endorfinas, acompañada, evidentemente, de un aumento de la actividad física.